Diferencia entre serigrafía y sublimación

Diferencia entre serigrafía y sublimación

La diferencia entre serigrafía y sublimación son objeto de muchas dudas, por lo que siempre es bueno aclararlas. La impresión en telas es algo muy buscado a día de hoy, y conocer los procedimientos y las diferencias entre ellos puede ayudar a escoger con sabiduría. Ello incluye imprimir los objetos y productos textiles más variados: desde camisetas hasta bolsos, manteles, toallas, sombrillas, bufandas, paraguas, y un largo etcétera.

Precisamente, para las impresiones textiles los mejores procedimientos, en cuanto a calidad y durabilidad, son, precisamente, la serigrafía y la sublimación. De ahí el gran interés que las dispares técnicas de ambos despiertan entre muchos. ¿Cuál es la mejor técnica para imprimir telas?

Serigrafía y sublimación: distintos procedimientos para la impresión textil

La diferencia entre la serigrafía y la sublimación puede ser muy variada:

En qué consiste el procedimiento de serigrafía 

En la serigrafía, procedimiento de orígenes ancestrales (con antecedentes en los antiguos egipcios) se estampa una imagen sobre un determinado material, desde un modelo previo. Para ello se utilizan tintas especiales, y una malla de tela muy tensada que se denomina pantalla de serigrafía o pantalla serigráfica.

Esta pantalla deja pasar la tela a través de aquellas zonas no bloqueadas por la emulsión fotosensible. Se trata de una modalidad de impresión permeográfica, en que el grafismo a obtener resulta permeable a la tinta. Las partes que no contienen imagen son denominadas contragrafismo, y permanecen bloqueadas gracias a la emulsión fotosensible.

La imagen o el texto se podrán estampar o reproducir por medio de la inyección de tinta a través de la llamada racleta o rasqueta en las zonas abiertas de la malla. La matriz del diseño que ha de ser estampado se logra por medio de un fotolito. Este es una lámina traslúcida, de acetato o papel cebolla. Esta matriz es una notoria diferencia entre serigrafía y sublimación.

La matriz constará de zonas opacas y traslúcidas. Al pasar la luz por estas últimas (es decir, por la pantalla con el fotolito adherido a ella) se podrá estampar la imagen.

En qué consiste la sublimación textil 

En este caso concreto, se imprime la imagen diseñada en un plóter, ploteadora o trazador gráfico, una herramienta técnica habitual en diseño. La impresión se realiza en papel especial absorbente. A continuación, este es planchado sobre la pieza textil, para que de este modo la imagen quede térmicamente impresa. La tinta pasará de estado sólido a gaseoso, sin intermedio alguno, en lo que se conoce como sublimación. Y, de este modo, se filtrará en los tejidos, y quedará imborrable en ellos.

Diferencias entre el procedimiento serigráfico y el de sublimación 

Las principales diferencias que existen entre ambos procedimientos serían las siguientes:

  • El instrumental empleado. La pantalla, el bastidor y la matriz para la serigrafía, y la plancha térmica y el papel absorbente, para la sublimación.
  • El método de sublimación es más apto para telas con un elevado contenido de fibras sintéticas. No obstante, la serigrafía es aplicable a todo tipo de telas. Ello incluye, por supuesto, los productos de algodón, materia prima fundamental de, por ejemplo, las camisetas.
  • En el procedimiento serigráfico, la tinta se expande por la tela en estado líquido. Sin embargo, en el de sublimación se expande y penetra en las fibras textiles en estado gaseoso.
  • La serigrafía es más apta para la producción masiva y pedidos grandes. Entretanto, la sublimación es más costosa y lenta, por lo que no es tan válida para este tipo de pedidos.

La diferencia entre serigrafía y sublimación ayudan, pues, a elegir adecuadamente en función de los materiales en los que se imprimen. Pero también en función de otros factores, como la cantidad de productos o el coste.

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